Visión borrosa
Pérdida gradual de nitidez o claridad visual.
RETINA360 · CIRUGÍA OCULAR
Valoración oftalmológica, planeación biométrica y selección individualizada del lente intraocular antes de la cirugía.
La catarata produce una pérdida progresiva de transparencia del cristalino. Cuando afecta la visión y las actividades cotidianas, puede tratarse quirúrgicamente mediante el reemplazo del cristalino por un lente intraocular.
CATARATA
El cristalino es una lente natural transparente localizada dentro del ojo. Con el paso del tiempo o por determinadas enfermedades, traumatismos o medicamentos puede perder transparencia y producir disminución progresiva de la visión.
La cirugía busca retirar el cristalino opaco e implantar un lente intraocular transparente calculado específicamente para cada ojo.
La decisión no depende únicamente de qué tan avanzada se observa la catarata. Se considera principalmente cuando la disminución visual interfiere con las actividades, seguridad o calidad de vida del paciente y la catarata es una causa relevante del problema visual.
La indicación de cirugía no depende de esperar a que la catarata esté “madura”; se individualiza según la afectación visual, las necesidades del paciente y las características del ojo.
SÍNTOMAS
Los síntomas suelen aparecer de forma progresiva y pueden variar dependiendo del tipo y localización de la opacidad.
Pérdida gradual de nitidez o claridad visual.
Mayor molestia con luces intensas o durante la conducción nocturna.
Aros alrededor de fuentes luminosas, especialmente de noche.
Dificultad para distinguir objetos en condiciones de iluminación reducida.
Modificaciones progresivas de la refracción conforme cambia el cristalino.
La percepción del color puede volverse más apagada o amarillenta.
PROCEDIMIENTO
La técnica utilizada habitualmente es la facoemulsificación. Se realiza mediante una pequeña incisión y generalmente de forma ambulatoria.
Se accede al cristalino a través de una pequeña incisión corneal.
El núcleo del cristalino se fragmenta y emulsifica mediante ultrasonido, y posteriormente se aspira el material del cristalino.
Cuando las condiciones lo permiten, se conserva el saco capsular para implantar dentro de él un lente intraocular transparente.
El paciente continúa seguimiento postoperatorio y la visión suele mejorar progresivamente.
PLANEACIÓN
La cirugía empieza antes de entrar al quirófano.
La elección de la técnica y del lente intraocular requiere una evaluación preoperatoria que permita conocer las características ópticas y anatómicas del ojo.
Permite calcular la potencia del lente intraocular que será implantado.
La forma y regularidad corneal pueden modificar la estrategia refractiva y la selección del lente.
La presencia de enfermedad retiniana puede modificar el pronóstico visual y qué tipo de lente resulta apropiado.
Alteraciones del nervio óptico pueden limitar la recuperación visual incluso después de retirar la catarata.
Una superficie ocular irregular puede afectar la precisión de algunas mediciones preoperatorias.
Lectura, conducción, trabajo frente a pantalla y otras actividades ayudan a definir objetivos visuales realistas.
LENTE INTRAOCULAR
Existen diferentes diseños de lente. La elección debe basarse en las características del ojo y en los objetivos visuales de cada paciente.
La córnea, astigmatismo, mácula, retina, nervio óptico, biometría, estilo de vida y expectativas visuales pueden modificar cuál es la opción más apropiada.
Proporciona un foco principal, habitualmente seleccionado para visión lejana. Puede requerirse corrección óptica para otras distancias.
Está diseñado para corregir determinados grados de astigmatismo corneal y puede disminuir la dependencia de corrección cilíndrica.
Busca ampliar el rango de visión, principalmente de lejos a distancia intermedia. Puede reducir la dependencia de anteojos para determinadas actividades, aunque la visión cercana puede requerir corrección. Los fenómenos visuales dependen del diseño del lente y de las características del ojo.
Distribuye el enfoque entre distintas distancias y busca disminuir la dependencia de anteojos. Puede asociarse con halos, deslumbramiento o reducción de sensibilidad al contraste. Requiere una adecuada selección del paciente y evaluación de córnea, mácula, retina y nervio óptico.
SELECCIÓN INDIVIDUALIZADA
El objetivo no es elegir el lente más complejo, sino el adecuado.
La selección del lente intraocular debe equilibrar anatomía ocular, calidad óptica esperada, enfermedades coexistentes y necesidades reales del paciente.
VALORACIÓN DE CATARATA
Antes de definir el lente intraocular se consideran las características de la córnea, mácula, retina, nervio óptico y biometría ocular. Esto permite establecer objetivos visuales individualizados y detectar condiciones que podrían limitar el resultado.
DESPUÉS DE LA CIRUGÍA
La evolución es individual. El seguimiento permite vigilar la cicatrización, inflamación, presión ocular y recuperación visual.
Las medidas de antisepsia y profilaxis perioperatoria forman parte de los protocolos destinados a reducir el riesgo de infección.
RETINA360
Algunas alteraciones retinianas pueden coexistir con la catarata y modificar tanto el pronóstico visual como la selección del lente intraocular. La valoración preoperatoria busca identificar estas condiciones antes de establecer el plan quirúrgico.
Solicite una valoración para determinar el estado de la catarata, evaluar el resto del ojo y analizar las opciones de lente intraocular.
Oftalmología de alta especialidad · Retina, Vítreo y Cirugía Ocular
Centro Médico Santa Fe · Atlacomulco, Estado de México